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"Argentina fanática de SHEIN"¿La industria de moda nacional en riesgo?

Foto del escritor: Lorena Silvero
Lorena Silvero
8 jul 2025
4 min de lectura

El incremento de más de un 50% de la página(principalmente de indumentaria)conocida como "Shein". Trae desconcierto al mercado nacional, debido a la falta de demanda por los consumidores argentinos.

Está polémica atrae, las opiniones de expertos, estudiantes de industria de la moda, creadores de contenido e incluso a los mismos consumidores. Poniendo en duda la falta de conciencia y la crisis económica actual de Argentina.


Se estima que debido a las nuevas aperturas del mercado internacional de parte del nuevo gobierno de Javier Milei, el consumo de las marcas como Amazon, Temu, etc. Ha incrementado de forma general para todo tipo de productos.


Sin embargo, dentro del primer cuatrimestre de 2025, la página de compras online SHEIN, ha incrementado sus ventas de textiles alrededor de toda Latinoamérica. No obstante, el país que destaca cada día más por su consumo diario es, Argentina.

SHEIN ofrece una extensa cantidad de estilos de ropa, casual, elegante, deportiva, lencería, entre otras. Si bien todos estos estilos pueden encontrarse en marcas nacionales, la diferencia principal se encuentra en los colores, textiles, calidad, y detalles en los diseños.


A pesar de ello, las marcas nacionales que sí cuentan con esta variedad, presentan precios altísimos en comparación al salario laboral de los consumidores, que el mismo, suele estar destinado a pagar los gastos de las obligaciones de la vida cotidiana; por consecuencia, deja un porcentaje mínimo para gustos personales como la ropa. Además, la adquisición de indumentaria pasó de ser un simple deseo del comprador a, en diversos casos, una obligación para los empleados argentinos.


Muchas empresas exigen vestimenta obligatoria para el ambiente laboral, particularmente, estilos formales; que pueden encontrarse en Argentina en precios desproporcionales, terminando así, en la búsqueda de alternativas que no solo sean accesibles, si no que también salgan de la homogeneidad de las marcas nacionales.

Por el otro extremo de esta disputa, tenemos las realidades que enfrentan las marcas nacionales. Los expertos sobre el tema, han hecho un llamado de atención sobre el repentino cambio de consumo masivo; destacando las consecuencias que esta falta de consumo nacional puede provocar a la industria texil del país. A pesar de que, por ahora, se han visto en obligación de cerrar negocios y cancelar proyectos únicamente a marcas de diseños independientes o fábricas textiles, se debe tener en cuenta la problemática y gravedad que esto implica.


La baja demanda de parte de los consumidores de nuestro país podrían afectar la integridad de las todas las demás marcas aún presentes en el mercado nacional; lo que lleva a cuestionar ¿Las marcas nacionales pueden sustentarse a largo plazo si este consumo aumenta cada cuatrimestre? ¿O acaso tienen que adaptase a esta nueva estrategia del mercado textil?


Uno de los factores más inquietantes de este dilema, es la ignorancia del rol como empresa que tiene SHEIN, los "detrás de escenas" de sus condiciones laborales y tiempos de producción, no son lo que los consumidores creen.

SHEIN siempre se destacó por los métodos utilizados en las industrias fast fashion; que como objetivo se implementa un tiempo de producción reducido para contar con mayor mercadería; tomando como referencia a ZARA, ( también impulsada por el fast fashion) tiene un tiempo de 4 o 5 semanas de producción; por su parte, SHEIN apunta por un tiempo de 7 días como máximo por prenda. Lo que significa que sus empleados son explotados todos los días del año y como si esto no fuese suficiente, la página online utiliza un formato de reventa masivo, utilizando precios accesibles para atraer a los compradores.


Una de las principales defensas de parte de los consumidores a la hora de comprar en SHEIN, es que supuestamente la marca, "no es fast fashion", o en los casos más actuales "no es tan fast fashion como en Argentina". Estos argumentos demuestran lo poco que las personas se interioriza sobre los métodos de producción de las empresas textiles.

El mercado de fast fashion existe en nuestro país, como en Avellaneda, Flores, demás. Solo porque nuestra diversidad de productos no sea tan extensa como la de las páginas internacionales, no significa que no causen las mismas consecuencias ambientales y laborales; de hecho, debido a estas diferencias se podría decir que SHEIN es una empresa basada en un, ultra fast fashion.

Por último, uno de los puntos neutrales dentro de la discusión es que, Argentina particularmente, no es usuaria del fast fashion como en otros lugares del mundo; para simplificar, podemos exponer todo el proceso por el que puede pasar una prenda de ropa.


"Yo me compro una remera en Avellaneda, la uso por varios años hasta que no me quede el talle o necesite cambiarla por el lavado del color. Lo primero que pienso en hacer con la remera, es donarla o venderla a un precio muy bajo. Independientemente del resultado, la remera pasa a manos de un nuevo "dueño" y se repite el mismo proceso hasta que la prenda de deteriora completamente y es finalmente descartada"

En conclusión, la resolución de la polémica está en manos de las partes presentes en este artículo.

¿Las marcas argentinas se verán en la obligación de bajar sus precios?¿Tendrán que comenzar a producir prendas más variadas para llamar la atención del público?¿Los consumidores tienen que empezar a interiorizarse en el tipo de marcas de las que compran sus productos?¿O todo esto tendrá que recaer una vez más en los injustos salarios que presenta nuestro país actualmente?







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